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domingo, 9 de junio de 2013

Los rezos de Jannice

A Jannice se le ha dado por pedir todas las noches luego de rezar, un papá. No hay un solo día en que después de rezar el padre nuestro, ave maría y ángel de la guarda, pida por un papá. Para ser exactos, el rezo es así: Diosito no te olvides de enviar un príncipe para mi mamá, para que sea mi papá y poder vivir juntos los 3 como una familia, y dormir juntos en esta camita...mira que hay espacio.
Así, tal cual lo lee, así. Tenemos una King, así que me imagino siente la cama inmensamente vacía, no miento que yo a veces la siento así, sobre todo cuando ella se va a dormir al cuarto de sus abuelitos. A veces le gusta dormir con papito y mamita; y a mi me deja sola en la camaza...que obviamente siento la más enorme del mundo.

Jannice ya tiene 5 años, en agosto cumple 6, ya sabe que su papá se casó y quiere verlo para que le de una explicación (así mismo Condorito jajaja). Trae muy buenas calificaciones y de verdad es mi orgullo completo. Es buena niña, inteligente, carismática, le gusta ayudar en casa (sabe poner la mesa y la posición correcta de los cubiertos), es una cajita de monerías como se dice. Su único problema es con la oración, la cual de verdad me está hartando, me muerdo la lengua para no mandarla lejos cada vez que reza la misma vaina desde hace más de 4 meses. ¿Cómo haces para explicarle a tu hija que no necesita rezar para que aparezca un papá?, que eso no sucederá solo porque rece todos los días y pida lo mismo.

La verdad, no tengo tiempo para salir, y cuando lo hago lo hago con amigos, amigos que considero como mis hermanos y por los cuales  las feromonas no se me alteran en lo más mínimo, son amigos y punto. Mi vida transcurre entre llevarla al nido, ir a mi trabajo, ir al gimnasio y regresar a casa para revisar las tareas de Jannice y la agenda. No tengo tiempo para más, porque no lo quiero, porque no quiero salir y conocer a nadie, porque siento de verdad que ya se me pasó el tren y que con 33 y una hija, lo hecho está hecho y punto.
No quiero darle un papá a Jannice, porque simplemente ya lo tiene. Que a el le interese un rábano nuestra hija es otra cosa, son cosas de el y punto, en las cuales no quiero meterme ya. Lo único que quiero es que de verdad ya no pida lo mismo cuando termina de rezar porque me altera, porque me duele, porque tengo que hacerme un nudo en la garganta para no decirle: basta por favor.

No hay prospectos, ni pantallas, ni amigos cariñosos, ni nada por el estilo. Mi vida se va entre el trabajo y el gimnasio (el cual por cierto, no es una vanidad sino una recomendación del dermatólogo por mi rosácea emotiva). La única vanidad del gimnasio es el uso del sauna, que de verdad me relaja tanto que me he quedado dormida muchas veces, pensando en los rezos de Jannice y en el dinero que tengo que ahorrar para cuando entre a la universidad, porque soy una loca proyectada a años luz...y porque si seguimos siendo solo las dos, es la prioridad más grande que tengo, darte la seguridad de que tendrás lo que necesites cuando lo necesites. Mientras sería muy bueno que rezarás por mi, para que siga bien en el trabajo, y todo todo nos vaya bien, nada más. Sin papás, ni prospectos, ni amigos, ni nada. solo salud y tranquilidad, es todo...porque estoy al borde de ir al psiquiatra por los rezos de Jannice :)

sábado, 16 de junio de 2012

Sixto Prado Barrionuevo: Mi súper papá

Mi papá siempre ha sido un ser muy cariñoso, noble, gracioso y lleno de virtudes. Desde que tengo uso de razón me dió un chicotazo cuando tenía 15 años y luego me metió a la ducha con ropa y todo en 4 ocasiones.
Jamás me quejé de ninguno de sus actos -era terrible cuando era chiquilla- mi papá era y es para mi lo máximo. Cuando llegaba tarde de trabajar, siempre tenía tiempo para conversar conmigo, ver mis cuadernos y hasta ver la novela. Compartimos nuestro apasionamiento por Universitario de Deportes, por los deportes, por la lectura y la política.

Mi papá nunca me reprochó el salir embarazada en pleno último ciclo de la universidad, me llamaba cada 3 horas cuando estaba en clase: para saber si había llegado bien, si no tenía malestar, a que hora salía de la universidad. Me compraba muchas manzanas y uvas -que eran mi delirio cuando estaba gestando- y jamás se quejaba cuando le pedía que se quedara conmigo hasta que me durmiera.

Sixto Prado Barrionuevo, tiene más de 50 años pero es un chiquillo, aún no lo veo encorbado y menos cansado. Odia que le digan: abuelito. El es papito Sixto, para mi Jannice. Mi papá es un súper papá, porque a pesar de haber acabado su responsabilidad con mi hermano y conmigo, la sigue con su nieta, con Jannice. Salta, se tira al piso, juega al caballito, hace capachun, va al nido, la recoge cuando puede y comparte con ella todo el amor que tiene para dar.

Cuando el papá de mi hija me dejó sola, tuve la preocupación  de que mi hijita tuviera algún problema emocional por faltarle la imagen paterna, pero mi papá también solucionó eso, como todo. Mi papito -como yo le digo hasta ahora- es tan mágico que fue capaz de encargarse de Jannice cuando yo recién llegué a casa con ella en brazos luego de dar a luz. Mi papá me dijo: tienes una cara pálida hijita, esta bien que seas blanca, pero eso es blanco papel. Tu descansa, yo me encargo de la bebecita -y así lo hizo, por dos largos meses-. No pasaron ni cuatro meses y me dio apendicitis, y ahí estaba mi súper papá para volver a hacerse cargo de Jannice, mientras yo estuve casi un mes en el hospital.
Mi hija no necesita la imagen paterna de su papá, porque le basta y le sobra con el mio -debo aceptar que me cuesta como toda hija compartir a su padre. Porque yo no puedo decirle a mi hija ni en broma: que le presto a mi papito. Porque mi papito, es su papito. Y llega a tal extremo de llorar desconsoladamente si yo abrazo a mi papito- mi papá es tan importante para Jannice que mi papá es su papito.
Adoro a mi papá, lo adoro más que a mi mamá -y ella lo sabe- es tan especial, porque es capaz de dejar de trabajar por mi, cuida de mi asi tenga 32 años. Es capaz de levantarse desde su cuarto en 3 milésimas de segundo y estar en mi cuarto, si yo grito: ¡¡¡papá!!!!
El súper papá existe, imagino que para cada hija el súper papá es único, porque para cada una de nosotras, nuestro papá lo es todo. El es Batman, Superman y todos los super héroes juntos. Para mi: mi papá es lo máximo, es mi papito.

Me sigo despidiendo de el con un besote grande, le sigo diciendo: papito...y adoro sus muecas y su bigote rubio haciéndome cosquillas como cuando tenía 6 años y corría para abrazarlo en el colegio.
Ahora con una hija y 32 años sigo corriendo a abrazarlo cuando llega de viaje y sigo peleándome para ser la primera en recibirlo, porque siempre será mi súper papito...mi papito bigotón :D